jueves, 21 de mayo de 2015

Esta es mi gente


Esa es mi gente señores
Esa es la Puebla del Río
Esa es la Puebla del Río
Viva quien le reza y canta
A la Virgen del Rocío
(Los Romeros de la Puebla)

Ahora mismo la actitud más conveniente ante la actividad política debe ser de sospecha, de control, de desconfianza. No hay por qué confiar lo más mínimo en que Podemos, Ganemos, Vamos, o cualquier otro grupo nuevo, sea capaz de vencer, si gobierna, las espesas inercias de corrupción y degradación democrática del sistema político. Hay que votarlos y agradecerles que hayan despertado la esperanza, sin perderlos de vista y sin pasarles lo más mínimo. Ya que nos han despertado, permanezcamos despiertos y vigilantes. Resulta curioso, si esa vigilancia la ejercemos sobre los eslóganes de la campaña electoral, comprobar cómo los partidos que intentan expulsar al Partido Popular de los ayuntamientos y diputaciones,  coinciden en usar, para referirse a los votantes,  un término rancio y casetero, casi mafioso,  como “gente” en lugar del tradicional “pueblo”  o “ciudadanos”.  Antonio Machado escribía en 1937: “En España lo mejor es el pueblo. En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva”. Machado, en plena guerra civil, oponía "pueblo" a "señoritos". Ayer comprobé en los eslóganes de los carteles electorales de La Zubia, que la palabra "pueblo" ha sido sustituida por la palabra “gente”. Al menos en los carteles de lo que antes se llamaba "partidos de izquierdas" o "partidos progresistas". Dos palabras, izquierda y progresista, también en trance de desaparición. El Partido Popular en su cartel ni mienta al pueblo ni a la gente, simplemente afirma que "La Zubia avanza". Pensé en lo que le decía Rafaela Aparicio, en su papel de Milagros, la tata del Agustín, el protagonista de la película El Sur, a Estrella, la hija de éste: “Con la cantidad de cosas que han pasado desde, y la cantidad de muertes que ha habido, todas por las ideas, eso sí". Y ahora resulta que el pueblo prefiere llamarse, como los señoritos sevillanos llaman a los compañeros de caseta en la feria, o de carreta en el rocío o de hermandad en la semana Santa. La explotación en Andalucía cada vez es más inclemente. Pero el pueblo, sin derechos y sin trabajo, con unos sindicatos claudicantes,  y sin rebeldía, el pueblo, casi esclavo, sí ha conseguido arrebatarle a los señoritos su palabra insignia: la palabra “gente”. O los señoritos se la han dado voluntariamente para disimular  la derrota del pueblo. Ahora todos somos gente. “Somos de la gente”, reza el cartel del PSOE de la Zubia. “Ganemos para la Gente”, se puede leer en el cartel de otro partido de izquierdas.  Puentedura, de IU, quiere ganar el Ayuntamiento de Granada “para la gente”. Iban a tomar el cielo por asalto, decía Pablo Iglesias, pero por ahora lo único que ha conseguido  es un sitio en la carreta, con la gente.

lunes, 18 de mayo de 2015

Obra completa (traducción al griego)


Τώρα που ξέρω ότι θα είμαι και πάλι φτωχός /

βλέπω αλλιώς τα ασήμαντα  πράγματα της ζωής /
τα οποία θα με βοηθήσουν να ζήσω :
η κουβέρτα, το ψωμί και η λέξη;
η συμπόνια, η ταπεινότητα και τα σύννεφα /
ο ήλιος , η στέγη του σπιτιού μου, και η αγάπη σου/
που ακόμα φαίνεται ως εκ θαύματος   ανέπαφη

Traducción de Ana Gámez Tapias



Obra Completa:

Ahora que sé que volveré a ser pobre,
miro de otra manera las cosas triviales
de la vida, las que me ayudarán a vivir:
la manta, el pan, y la palabra;
la compasión, la humildad y las nubes,
el sol, el techo de mi casa, y tu amor,

que, todavía, parece milagrosamente intacto.

sábado, 16 de mayo de 2015

Xeito



Xeito
(en castellano: gracia, donosura, encanto)


Agora que sei que volveré a ser pobre,

vexo de outro xeito as cousas sinxeles
da vida, as que me axudarán a vivir:
A manta, o pan e a palabra,
a compasión, a humildade e as nubes,
o sol, o teito de miña casa e o teu amor
que, ainda, parece milagrosamente intacto.


Versión gallega de Gloria Taibo y Susana Rodríguez Taibo del poema 

Obra Completa:

Ahora que sé que volveré a ser pobre,
miro de otra manera las cosas triviales
de la vida, las que me ayudarán a vivir:
la manta, el pan, y la palabra;
la compasión, la humildad y las nubes,
el sol, el techo de mi casa, y tu amor,
que, todavía, parece milagrosamente intacto.


jueves, 14 de mayo de 2015

La reconciliación de las dos Granadas

Autorretrato de Juan Vida
El pasado lunes me perdí por una selva oscura de políticos y de asesores de campaña electoral, en la inauguración de la exposición del pintor granadino Juan Vida en el Cuarto Real de Santo Domingo. Estaba la flor del bipartidismo. Cosa rara. Normalmente en Granada los concejales y diputados provinciales del Partido Popular acuden, sobre todo, a las procesiones para darse pisto, al pregón de Semana Santa para figurar y a la interpretación de alguna romanza de zarzuela en el Teatro Isabel la Católica, para beber en las raíces de su formación musical. Ellos no suelen alejarse mucho de la calle Ganivet y de las cervecerías de la calle Navas. Los del PSOE celebran sus fastos culturales por la Biblioteca de Andalucía, donde suelen organizar sus actos chiripitiflauticos de lecturas, presentaciones de libros, exposiciones y sesiones reivindicativas de los derechos de la mujer o actos en defensa de cosas muy buenas para todo el mundo. Hace poco me convocaron para leer un texto, en la una sala de la Biblioteca de Andalucía, en contra de los malos tratos a la mujer, que no me dejaron elegir y que me dieron poco antes del comienzo del acto, aunque yo les había pedido que me lo enviaran por correo, para ensayarlo. El texto no tenía nada que ver con los malos tratos a la mujer y además había que leerlo delante de un enorme cartel con las siglas del PSOE. Cuando vi que un acto tan necesario se organizaba para estrujarlo políticamente, eché a correr en mi moto. Sentí la misma sensación de alivio, conforme escapaba, que cuando me largaba del rezo del Santo Rosario en los Maristas de Jaén. Es muy difícil verlos juntos. Pero en la exposición “Vida en el Cuarto Real” de pasado día 11, se juntaron todos, como se juntan, en el Festival de Música y Danza en la heladería de los Italianos. Las dos Granada reconciliadas en torno a nuestro pintor más conocido y a las especialidades de Cecilia di  Rocco. Hubo esa noche un momento muy emotivo; fue cuando el alcalde, que  lleva un cámara de TG7 acoplado a su hardware, a solas con él, en mitad del patio que da entrada al Cuarto, le hablaba posiblemente de la pintura de Vida. Pensé que el responsable último de que estatuas tan feas como la dedicada a la Sanidad Pública o la del tío bestia ese de la Fuente de las Batallas, ese endriago de bronce apelotonado y deforme que asusta a los paseantes en la Fuente de las Batallas, hubiera disfrutado con los cuadros del pintor granadino era un síntoma de que su educación estética mejora. Estoy seguro de que, si sale reelegido, se ocupará, al menos,  de que los pedestales de las estatuas con las que estropea la educación estética de nuestros escolares, no contengan faltas de ortografía que no queda bonito que una Ciudad de Literatura, como la nuestra, no sepa ni siquiera escribir.