jueves, 29 de mayo de 2014

Ligeras pédidas de fe

El infierno friki de los frescos italianos
PERTENEZCO a una familia numerosa; cuando nací, el quinto de 9 hermanos, ya no quedaban nombres para mí. Mi padre buscó en el Año Cristiano el santo del día de mi nacimiento y resultó ser San Pablo de la Cruz, santo italiano del XVIII, fundador de los Pasionistas y excelente jinete al que, con la ayuda del Señor, jamás tiró ningún caballo en el camino de Damasco, entre otras razones porque nunca salió de Italia. Estábamos mi santo y yo tan contentos, cuando, sin previo aviso, la curia refrescó el calendario, y nos mandaron a otro mes y a otro día. Con lo que todos los piadosos seguidores de mi santo, cuando cliqueaban el 28 de abril, para rezarle o pedirle favores, recibían este mensaje: "este santo ya no se encuentra en este link, siga buscando". San Pablo de la Cruz dio un portazo y se marchó del Cielo y yo me di de baja en el catolicismo, sin apostasías ni escándalos, con la misma sencillez con que dejé de pagar las cuotas de CCOO, que siempre se me ha dado muy mal el teatro. El que tuvo la culpa de que yo perdiera la fe en mis cualidades de escritor fue Cervantes. Yo de chico quería ser escritor, pero leí el Quijote con 11 años y me di cuenta de que ese libro lo decía casi todo y que no era sensato insistir. Así fue como me quedé para vestir el facebook con mis escritos. Me ha dicho mi amigo Pánfilo que se ha arrepentido de no votar. El hombre ha perdido la fe en las elecciones, como yo en mi sindicato, en la escritura y en el catolicismo. Tampoco votó en el Referéndum de 1966, organizado por Fraga para limpiarle la cara a la dictadura, y su mujer le regañó enfadada: "Pánfilo, ¿vas a dejar que se pierda un voto para Franco?". En las próximas elecciones dice que va a votar a Podemos, para enrabietar más, si cabe, a los responsables de los partidos tradicionales que tiemblan de miedo al ver cómo se les escapa el chollo de las manos. Me alegro, y se lo digo, de que se esté resquebrajando su descreimiento en el sistema. Y que eso de que piense votar en las próximas elecciones, aunque sólo sea por fastidiar, es un ilusionante brote verde participativo. Que mire bien lo que hace, no vayamos a que ese pimpollo democrático y zangolotino que es Podemos termine por desilusionarle. Y que he oído por ahí que Pablo iglesias es un demontre friki. Pánfilo me ha contestado que Lucifer no existe nada más que en los frescos medievales de ciertas abadías del norte de Italia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario