sábado, 22 de febrero de 2014

Sí, soy Guiomar

En 1928, en Segovia, le cayó encima a don Antonio Pilar de Valderrama, la musa de la madurez machadiana, la mujer casada que delicadamente el poeta esconde bajo el seudónimo de Guiomar. Esta señora fue muy ordinaria con el poeta. Tampoco supo quererlo. O no quiso. De poco sirven las confesiones que Pilar hace en su libro, aparecido en el año 1981, bajo el título “Sí, soy Guiomar”. Bueno, de algo sí sirven: aclaran que doña Pilar se había oído todas las canciones de Antonio Machín, el ideólogo de los enriquecidos con el estraperlo y con el mercado negro que sucedió a la guerra civil. Confiesa la Valderrama en su libro: “Yo le di todo lo que entonces podía darle. ¡Si volviera a vivirlo otra vez! ¡Saltaría barreras, rompería con todo, me agarraría con uñas y dientes a nuestra felicidad...! Antonio y Guiomar... Nada puede evitar que, por las tardes, yo vuelva sobre mis recuerdos. Y los acaricie. Y reviva nuestro amor. Es, con mis hijos, lo mejor que me ha dado la vida.” Mentira podrida. La lectura cuidadosa de "Si, soy Guiomar" —interesante sobre todo por la colección de 36 cartas de Machado a Pilar de Valderrama que contiene— aclara como Guiomar fue asignada a don Antonio más por el interés que por el sentimiento. No hay duda: Pilar buscaba más un valedor literario que un amante. Los amigos segovianos del poeta (contertulios, compañeros de pensión y profesores del Instituto) han contado durante mucho tiempo a todo aquel que ha querido escucharlos que la Valderrama, que había llegado a la ciudad para cuidar el desequilibrio nervioso que le había producido enterarse de la infidelidad de su marido, acude a Machado con el fin de pedirle una carta de recomendación para don Miguel de Unamuno que por esas fechas estrenaba en Madrid una de sus obras teatrales. Guiomar intentaba, también, poner en escena un drama. Cuando se encuentra delante de Machado, la Valderrama comprende de inmediato que el poeta sevillano podía servirle para sus planes literarios tanto o más que Unamuno. Y se dijo: “ya está en el saco, aquí tengo un esclavo”. La Valderrama era muy aparente y, también, bastante más joven que el poeta. Don Antonio se impresionó. Estaba muy faltico de cariño. Se iba arreglando, desde la muerte de Leonor, con el pacto antiguo con Onán y con el amor alquilado. Vio el cielo abierto. Cumplió como un caballero e hizo todo lo que Pilar esperaba de él. Escribió reseñas sobre los poemarios de Pilar en los periódicos, habló con los directores y productores teatrales de la época. Hasta se pasaba por las librerías a preguntarle a los libreros por qué no tenían puesto en el escaparate el libro “Esencias” (1930), de doña Pilar. A cambio no recibió casi nada. Citas en cafés escondidos, algún paseo, un roce, un pellizco, miradas: una miseria. Lo dice Jorge Guillén en el prólogo de “Si, soy Guiomar”: "En este punto no hay duda, afecto frente a enamoramiento que no llegaría a la consumación".

5 comentarios:

  1. El caso de Antonio "el malquerido" está a punto de saltar a una serie televisiva de esas del género expresionismo sudaca. Solo le falta a la productora limpiar al protagonista de tanto verso molesto y metafísico.

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    1. "Todo amor es fantasía;
      él inventa el año, el día,
      la hora y su melodía;
      inventa el amante y, más,
      la amada. No prueba nada
      contra el amor que la amada
      no haya existido jamás".
      Trasindependiente, que joío es que no lo quieran a uno o que no lo quieran bien. Gracias y saludos.

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  2. Acabo de conocerte por el blog de Mª Luisa Arnaiz y me ha llamado la atención la entrada de hoy sobre Guiomar y Machado, me ha alegrado saber que coincidimos en catalogar el amor? de Guiomar, Estuve hace poco en Segovia visitando la casa museo del maestro y nos quisieron vender el AMOR de la Valderrama por él de una manera, que me rebelé.
    Me quedó por aquí leyéndote tranquilamente, lo que he visto por ahora me ha resultado muy interesante.
    Un placer haberte conocido.

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    1. Tracy, casi todos los veranos voy a Segovia, lo que cuento me lo contaron hace muchos años amigos segovianos de toda confianza. Gracias por su visita. Espero que sigamos en contacto. Ahora voy a leer cosas de su blog. Un saludo afectuoso.

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  3. Vamos, que inconsumado y "consútil" (lleno de costuras). Una pena.

    Gracias y saludos.

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