jueves, 22 de noviembre de 2012

Hacer los deberes

Mientras escribo, he oído usar a un tertuliano, hasta cuatro veces, el tópico de que Europa no “ha hecho los deberes”, comentando el fracaso de los ministros de Finanzas de la zona euro en su intento de arreglar lo de Grecia. Si los 450 millones de europeos hubieran disfrutado de un espacio amplio, como el Valle de Josafat o el cielo o el infierno, donde sentarse para completar sus deberes escolares, posiblemente Europa hubiera tirado para adelante. Sólo las religiones o las instituciones que disfrutan de espacios reales o virtuales amplios en los que reunir a tanta gente, han logrado sobrevivir miles de años. Por ahora, en Granada, no peligra la Diputación Provincial porque la dejan usar un espacio público como el Auditorio Manuel de Falla, para reunir “al todo Granada” y repartir premios a personas e instituciones que han hecho sus deberes. La emisora local TG7 retransmitió el acto en el que se nombraba a Tico Medina cronista oficial de la Provincia y se le concedía a la Virgen de las Angustias, entre otros galardonados, la medalla de oro de la Diputación. ¡Granada es Provincia!, no se cansaba de recordarle al anfitrión, el Ayuntamiento local, el presidente provincial, sacando pecho político. La Patrona, generadora natural de medallas y medallicas, no pudo recoger personalmente la distinción y mandó un propio; Tico sí estuvo y leyó un poema. Es admirable el blindaje plúmbeo de nuestro Tico, que pese a haber andado por todo el mundo y conversado con revolucionarios como el Che y con Papas, no se ha desprendido de su virginidad aborigen. Impenetrable, como las sólidas piedras de Píñar, su patria grande, a cualquier adherencia cosmopolita, distrajo a la concurrencia con unos escrúpulos del terruño. Sólo el collar del presidente –émulo vano del Toisón de Oro- oscureció algo la brillantez del periodista.
Anteriormente habían utilizado el Auditorio otras corporaciones para coronar a los primeros de la clase. Las personas que se vienen sentando en las butacas, aunque pertenezcan a partidos diferentes –el otro día los miembros del PP eran más-, son de extracción social muy parecida: miembros de las clases emergentes que pacíficamente se han ido haciendo con los ayuntamientos, las cajas, las diputaciones y las cofradías. El ciclo que ahora termina será recordado como una época espléndida de abundancia en la que se erradicó la pobreza, el analfabetismo, el señoritismo y el cacicazgo. Los hijos de trabajadores pudieron estudiar. Multitud de mujeres se han liberado gracias su tensión ascensional. Los caciques tradicionales, los señoritos, han encontrado sucesores en personajes corruptos que, amparados en los votos, se han copiado en todos los exámenes mientras los demás les hacían los deberes.

2 comentarios:

  1. Pablo ojalá! Ojala se hubiera erradicado el analfabetismo, la pobreza, el señoritismo y el cazicazgo... si se hubiera erradicado no viviriamos hoy lo que vivimos... fue una ilusión, un espejismo... Estos que se copian en los exámenes, sea cual sea su origen, se han dado cuenta de que no les interesamos letrados y leidos, de clase media, tan señoritos como ellos y capaces de ser rebeldes a sus cacicadas...
    Posiblemente porque seamos mucho mas capaces de hacer deberes mejor que ellos... y porque tengamos conciencia social.

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  2. Ana María Loureiro, así son ellos. Gracias, amiga, un beso.

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