domingo, 9 de enero de 2011

Desengrasando

Elongador telescópico
“Los que escribimos somos gente humilde: no aspiramos a sustituir a Dios, solamente nos gustaría escribir como él lo hizo cuando redactó la Biblia”. Creo que frases de tanto calado intelectual como la transcrita avalan la profundidad de pensamiento del autor de esta entrada. Esto me permite sin que mi prestigio sufra -y para desengrasar un poco después de haber opinado en este blog de lo divino y de lo humano, con gran inconsciencia y con indisimulable ignorancia- traer hoy aquí un invento que, pese a su sencillez, puede ayudarnos a obtener algo de confort en los meses que se aproximan de lucha por la vida ahí fuera, lejos de la almibarada cobertura que la familia nos ha brindado en los pasados días.
La pequeña diferencia (Foto:Irene A.)
 Se trata del “elongador telescópico” del tubo de la cazoleta de las cafeteras italianas. En lo que se refiere a cafeteras, el tamaño sí importa. Porque si el tubo de la cazoleta no es lo suficientemente largo, parte del agua permanece en el depósito y alguien se queda sin su taza de café. Basta con elongar el tubo con un suplemento que se puede obtener cortando la funda metálica de un termómetro viejo que tengáis por casa. Sólo 1,5 centímetros, y fluye hasta la última gota. La foto os servirá de ayuda. A veces, el elongador  se atasca. Con un palillo de dientes se resuelve fácilmente la disfunción eréctil del aparato.

7 comentarios:

  1. Digno invento, merecedor de aparecer al lado da la publicidad de otras disfunciones (más) humanas.

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  2. ¡Que genial invento! eso sí, un poco cutre. Y yo me pregunto ¿por qué razón a los diseñadores cafeteros italianos no se les ocurrió alargar 1'5cm el cachirulo? y ¿con qué herramienta has cortado la funda del termómetro? Me parece a mí que en mi casa el último se va a quedar sin café y si no quieres ser tú, traeté el elongador cuando vengas.

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  3. Rosa, es portátil. En tiempos de escasez hay que aprovechar toda el agua de la cafetera. Un poco cutre si resulta, pero es que está en período de pruebas. Esta es la versión beta. Si funciona, cuidaremos el diseño.

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  4. Las dificultades de erección de elongador le vienen dadas por lo ajustado de los tubos y por la dilatación a causa de las altas temperaturas que alcanzan los componentes metálicos. Tengo comprobado, Silvia, que a temperatura ambiente, recupera la función telescópica

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  5. Ya que ha demostrado, Don Pablo, que puede usted alargar el tubo de la cazoleta de las cafeteras italianas con bastante facilidad, ¿podría hacernos el favor de alargar los días de invierno, las vacaciones (aunque soy consciente del abuso), las buenas conversaciones y los bizcochos que suben para que toquemos a más?
    Se lo agradeceríamos.
    ("elongador telescópico", ¡y yo con estos pelos!)

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  6. Al fin este blog nos aporta soluciones prácticas para la vida y no sólo reflexiones de intelectuales y rojos, bienvenido sea este cambio. Además, la entradilla inicial me da a entender una más que esperanzadora vuelta al seno materno y piadoso de la disciplina -nunca mejor dicho- católica. Veo que, cual tu tocayo de Tarso camino de Damasco, vuelves a ver la luz...justo a tiempo para salvarte antes del fin del mundo, en 2012 (ah, no, que esa profecía es de otro negociado espiritual, dizque indio y menos verdadero...aprovecho para recomendar aquí "También la lluvia").

    En fin, gracias por el término, de las muchas cosas que había pensado llamarle a nuestro Presidente actual -también caído del caballo socialdemócrata, camino de Wall Street- nunca hubiera pensado la de "elongador" de vidas laborales o facturas de la luz, un poner.

    ¡Feliz Año a todos y a todas!

    Salud, República y que los dioses nos pillen confesaos!!

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  7. Querido Corleone, precisamente perdí la fe, por culpa de mi nombre. Pertenezco a una familia numerosa, cuando nací, el 5º de 9 hermanos, ya no quedaban nombres viables. Mi padre buscó en el Año Cristiano el santo del día de mi nacimiento y resultó ser San Pablo de la Cruz, santo italiano del XVIII, fundador de los Pasionistas y excelente jinete al que, con la ayuda del Señor, jamás tiró ningún caballo en el camino de Damasco, entre otras razones porque nunca salió de Italia. Estábamos mi Santo y yo tan contentos, cuando sin previo aviso, nos cogió una reconversión del calendario, y nos mandaron a otro mes y a otro día. Con lo que todos los piadosos seguidores de mi Santo Patrono, cuando cliqueaban el 28 de abril, para rezarle o pedirle favores, recibían, vía Cuerpo Místico, precedente muy eficaz de las redes sociales, una respuesta de:"Este Santo ya no se encuentra en este link, ha cambiado de página del calendario". San Pablo de la Cruz dio un portazo y se marchó del Cielo y yo, abandoné la religión católica, sin apostasías y ni escándalos, que siempre se me ha dado muy mal el teatro. Un saludo cordial, amigo.

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